October 01, 2026

Por qué el cargo por demanda en hora punta distorsiona los costos operativos de los hoteles

Para la mayoría de los grupos hoteleros, la electricidad se registra como un servicio más: un costo fijo para mantener las habitaciones frescas y las cocinas en marcha, conciliado sitio por sitio y rara vez cuestionado más allá de cada propiedad. A escala de portafolio, esa lectura sale cara. Una tercera parte o más del recibo de un resort con frecuencia no depende de cuánta energía consumió la propiedad. Depende de los 15 minutos del mes en que la propiedad demandó más potencia. Esa sola distinción determina cuánto costo es recuperable y cuánta volatilidad inyecta la línea de energía en el estado de resultados, y ninguna de las dos cosas aparece cuando el recibo se trata como un gasto mensual fijo.

Para un director de finanzas de portafolio o un gerente de activos que supervisa varias propiedades, conviene entender esto con precisión, porque el mecanismo es invisible justo en el nivel donde se toman las decisiones de capital.

Dos medidores, y finanzas suele vigilar el equivocado

En GDMTH, la tarifa de CFE para usuarios en media tensión con una demanda de 100 kW o más, el recibo se divide en familias de cargos distintas, y dos de ellas dominan el costo de un resort. La primera es el cargo de energía, medido en kilowatts-hora: el consumo en el sentido intuitivo, la electricidad total utilizada durante el periodo. La segunda es la demanda, medida en kilowatts: la potencia promedio más alta que demandó la propiedad en cualquier intervalo de 15 minutos. GDMTH la cobra dos veces: con un cargo por capacidad que solo cuenta los intervalos dentro del periodo punta y con un cargo por distribución que cuenta el intervalo más alto del mes. Los kilowatts-hora son el odómetro. Los kilowatts son el velocímetro. El recibo cobra por ambos, y en una propiedad que no gestiona su demanda, el velocímetro puede representar entre 30% y 40% de la factura, según nuestra estimación con las tarifas de CFE de agosto de 2026.

Esto importa porque la cifra que finanzas suele vigilar, el consumo, no es la cifra que mueve el costo. Una propiedad puede operar un programa disciplinado de reducción de kilowatts-hora y ver que su cargo por demanda apenas se mueve, porque un solo pico de 15 minutos, una noche en la que coinciden enfriadores, cocinas, lavandería y el aire acondicionado de los huéspedes, fija la demanda que CFE factura todo el mes.

Por qué la carga hotelera cae en la hora más cara del día

GDMTH tarifica la energía en tres periodos horarios: base durante la madrugada, intermedio y punta, el periodo más caro. En el Sistema Interconectado Nacional, que abastece a Cancún, la Riviera Maya, Puerto Vallarta, Acapulco y Huatulco, el periodo punta entre semana va de las 20:00 a las 22:00 en verano, del primer domingo de abril a finales de octubre, y de las 18:00 a las 22:00 en invierno. Baja California Sur tiene su propio calendario: en Los Cabos, el periodo punta de verano entre semana va de las 12:00 a las 22:00, y en invierno no hay periodo punta.

Piense en lo que hace un resort en esas horas. Los huéspedes ya están en sus habitaciones con el aire acondicionado encendido, los restaurantes y bares están llenos y las cocinas están en servicio. El enfriamiento, la carga eléctrica dominante en la mayoría de las propiedades costeras, se mantiene alto después del atardecer porque las noches en la costa siguen calurosas y la ocupación de las habitaciones llega a su máximo. Eso coloca una parte importante de la demanda diaria de la propiedad dentro del periodo más caro de la tarifa, y cada kilowatt de demanda en punta se factura con el cargo por capacidad. En Los Cabos, el periodo punta de verano también cubre el pico de enfriamiento de la tarde. En el resto del país, el pico vespertino de los enfriadores queda fuera de la punta, pero aun así fija el cargo por distribución del mes.

El orden de magnitud no perdona. Con las tarifas GDMTH de CFE de agosto de 2026, cada kilowatt de demanda en punta cuesta MXN 377.17 al mes en cargo por capacidad, antes de IVA, en la división Peninsular, que factura a Cancún y la Riviera Maya, y en la división Jalisco. Son unos USD 21 al tipo de cambio FIX del Banco de México de 17.8413 pesos por dólar del 28 de septiembre de 2026. En Baja California Sur el cargo es de MXN 246.78, unos USD 14. El cargo se repite en cada ciclo de facturación hasta que cambia la forma de la carga. Un resort de 400 habitaciones que demanda 1,000 kW en punta paga alrededor de MXN 4.5 millones al año solo en cargo por capacidad, antes de distribución e IVA, y cada recorte de 100 kW en ese pico ahorra alrededor de MXN 450,000 al año. Las cifras reales dependen de la forma de carga y la división de CFE de cada propiedad, pero el patrón se mantiene en todo el sector.

El problema que realmente le importa a finanzas es la variación, no el nivel

Hay un segundo costo del cargo por demanda que rara vez se nombra, y le importa más a un director de finanzas que la cifra absoluta. Como un solo evento de pico fija el cargo, el costo mensual de energía se vuelve impredecible. Un mes tranquilo y un mes intenso pueden producir cargos por demanda muy distintos por razones que nadie en la propiedad puede reconstruir después, y los presupuestos armados sobre un promedio anual se rebasan sin explicación. Para un director de finanzas, un gasto operativo impredecible suele ser un problema peor que un gasto operativo alto, porque debilita el pronóstico y obliga a mantener reservas conservadoras. Gestionar la demanda máxima hace dos cosas a la vez: baja la línea y la aplana. El segundo beneficio es el que aparece en un informe de variaciones contra presupuesto más limpio.

Si el cargo por demanda oscila de un mes a otro y nadie en la propiedad puede nombrar la noche que lo fijó, esa es la primera brecha que conviene cerrar. Solicite un Quick Scan.

La variación que un portafolio no ve

La oportunidad más marcada en un grupo hotelero por lo general no está dentro de una sola propiedad. Está en la brecha entre ellas. Dos resorts de tamaño, categoría y ocupación comparables suelen tener exposiciones a la demanda y penalizaciones por factor de potencia notablemente distintas, causadas solo por la disciplina local de carga, la clasificación tarifaria y la programación de equipos. Esa variación es dinero real, y casi ningún grupo la ve, porque los recibos de cada propiedad se quedan en una cola regional de cuentas por pagar distinta y nunca se comparan entre sí sobre una base común.

Un diagnóstico comparativo del portafolio cierra esa brecha. Un grupo que reúne doce meses de recibos de todas sus propiedades y los normaliza con una base comparable puede ordenar sus propios sitios por oportunidad recuperable. Los casos atípicos quedan a la vista. La atención y el capital van entonces hacia donde el retorno es más alto, en vez de repartirse por igual entre un conjunto de gastos de sitio desconectados. Esta es la diferencia entre un trámite de mantenimiento y un marco de asignación de capital, y es una decisión que le corresponde a finanzas.

La línea que nadie lee

Un cargo menor merece mención porque casi siempre está presente y casi siempre es corregible: la penalización por factor de potencia. Cuando el factor de potencia de una propiedad cae por debajo de 0.90, CFE aplica un recargo, un impuesto permanente sobre la ineficiencia eléctrica. Como aparece como una línea recurrente modesta y nunca como un pico, pasa años sin que nadie la revise, y en un portafolio se acumula. La corrección suele ser la instalación de capacitores, que lleva semanas, sin interrupción operativa y sin efecto en la experiencia del huésped.

Un problema de medición antes que de ingeniería

La exposición a la demanda persiste, y no porque los remedios sean exóticos. La programación de cargas, el preenfriamiento, la corrección del factor de potencia y, donde la rentabilidad lo respalde, el almacenamiento en baterías dimensionado para el recorte de la demanda máxima son técnicas bien conocidas. Persiste porque la mayoría de las propiedades no puede ver su propia curva de demanda. El recibo mensual muestra la demanda máxima como una cifra por periodo, cuando ya ocurrió, sin indicar qué cargas coincidieron para producirla, en qué día, en qué periodo. Sin ese nivel de detalle, un operador está gestionando un costo que no puede localizar.

Aquí la independencia es una ventaja estructural, no un eslogan. Una firma que vende enfriadores encontrará una solución de enfriadores. Una firma que vende baterías encontrará una solución de baterías. El perfil de demanda real de una propiedad puede no requerir ninguna de las dos, o pedir un cambio de secuenciación que casi no cuesta nada. Mexico Energy Partners no vende equipo y solo recibe honorarios del cliente, así que la recomendación sigue a los datos y no a un inventario.

Por dónde empezar

El primer paso es deliberadamente pequeño. Un Quick Scan de Tarifa y Demanda Máxima empieza con una conversación de 30 a 45 minutos con un gerente, y no hay que enviar nada por adelantado. Solicitamos los recibos solo después de esa evaluación inicial. A partir de ahí, el Quick Scan establece si la propiedad está en la tarifa correcta, dónde dentro del periodo punta se concentra su demanda y si está pagando una penalización por factor de potencia evitable. Para un grupo, la misma revisión alimenta un diagnóstico comparativo del portafolio que ordena cada propiedad sobre una base común. El Quick Scan no implica equipo ni obligación alguna. Para un portafolio que gasta de forma considerable en electricidad, es una manera económica de convertir un gasto no examinado en una línea gestionada.

Quick Scan de Tarifa y Demanda Máxima de 30 a 45 minutos

Revisamos la tarifa de cada propiedad, ubicamos dónde se concentra la demanda dentro del periodo punta e identificamos cualquier penalización por factor de potencia por debajo de 0.90. Empieza con 30 a 45 minutos de un gerente, y solicitamos los recibos solo después de esa evaluación inicial. No implica equipo ni obligación alguna.

Solicite un Quick Scan de Tarifa y Demanda Máxima o escriba a info@mexicoenergypartners.com. Mexico Energy Partners no vende equipo y solo recibe honorarios del cliente.

Fuentes

  • Periodos horarios de GDMTH por sistema y temporada, y el factor de carga de 0.57 que se usa en las fórmulas de demanda para capacidad y distribución. Comisión Nacional de Energía, “Acuerdo por el que la Comisión Nacional de Energía autoriza el cálculo y ajuste de las tarifas finales del suministro básico que debe aplicar de manera individual a la Comisión Federal de Electricidad”, del 1 de enero al 31 de diciembre de 2026, Diario Oficial de la Federación.
  • Cargos por capacidad de GDMTH de MXN 377.17 por kW al mes en las divisiones Peninsular y Jalisco y de MXN 246.78 en Baja California Sur, antes de IVA. Comisión Federal de Electricidad, “Tarifas finales del suministro básico”, agosto de 2026, Diario Oficial de la Federación.
  • Tipo de cambio de 17.8413 pesos por dólar. Banco de México, tipo de cambio FIX, 28 de septiembre de 2026.
  • Participación de la demanda de 30% a 40% de la factura. Estimación de Mexico Energy Partners con las tarifas GDMTH de agosto de 2026 para la división Peninsular y factores de carga de 0.55 a 0.75.

Las cifras anteriores son ilustrativas y reflejan perfiles de carga hotelera típicos bajo la tarifa GDMTH de CFE. Los resultados reales varían según la propiedad, la clasificación tarifaria, el perfil de carga y las condiciones de referencia. Mexico Energy Partners es una firma de asesoría independiente y neutral frente a proveedores, que solo recibe honorarios del cliente, y no garantiza resultados de ahorro específicos.

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