Mejores prácticas para la eficiencia energética
La crisis del coronavirus puso a muchas empresas en la inusual situación de poder ahorrar cantidades significativas de dinero mediante una mayor eficiencia energética durante los cierres prolongados. Existen mejores prácticas específicas que las empresas pueden seguir para determinar cuánto pueden ahorrar, realizar los cambios de manera segura y luego revertir el proceso cuando el negocio vuelva a funcionar.
Hacer una evaluación
El primer paso es enumerar todos los activos que podrían beneficiarse de las medidas de eficiencia energética y evaluar su potencial de mejora. Esta lista, sin duda, debe incluir todo lo relacionado con la calefacción, la ventilación y el aire acondicionado (HVAC). Todos los tipos de automatización de edificios también deben formar parte de la evaluación. Examine cuidadosamente los equipos específicos de la industria, como los generadores y los sistemas de refrigeración, ya que algunas máquinas que normalmente deben seguir funcionando pueden desactivarse durante períodos prolongados.
Muchos dispositivos electrónicos comunes continúan consumiendo energía en modo de espera incluso cuando parecen estar apagados. Desenchufar a estos vampiros de energía suele ser la única solución. Finalmente, determine qué activos pueden configurarse de forma remota desde un sistema de gestión de edificios (BMS) y cuáles requieren modificaciones manuales directas.
Ajuste para vacantes más largas en hotelería
Hay beneficios adicionales al realizar ajustes más sustanciales para paradas prolongadas. Si una configuración nocturna o de fin de semana típica es 3 grados más alta o más baja, considere cambiarla 6 grados o más para aumentar los ahorros. Es posible que muchos electrodomésticos no sean necesarios en absoluto. Por ejemplo, los refrigeradores, congeladores y otros equipos pueden apagarse por completo si no va a haber nadie allí.
Cómo lidiar con las diferencias locales
Cada ubicación tiene problemas específicos que deben abordarse. Por ejemplo, ajustar la temperatura a un nivel más alto puede ahorrar en los gastos de aire acondicionado en Sonora. Por otro lado, es posible que algunas partes de Baja California no se calienten tanto, por lo que establecer una temperatura demasiado alta podría encender los sistemas de calefacción y aumentar los costos. La humedad también puede ser un problema en algunas áreas, como en la Península de Yucatán. Mantener la humedad por debajo del 65 % ayuda a minimizar el moho y a reducir otros daños relacionados con la humedad.
Cambios secundarios
Hay otro conjunto de cambios derivado de la alteración de los patrones de uso. Ajustar la temperatura es solo el primer paso. Las cargas generales de BTU en los edificios varían cuando las personas no los usan, y algunos sistemas requieren modificaciones. Los equipos industriales e incluso las computadoras de oficina generan calor que debe eliminarse en circunstancias normales. Puede ser seguro apagar los ventiladores y los sistemas de ventilación en lugares que ya no se usan.
Recordar y registrar
Recuerde registrar todos los cambios y dar cuenta de las necesidades de los miembros restantes del personal. Se debe designar a una persona específica para realizar el seguimiento de los cambios en el ahorro de energía y guardar un registro de dichos cambios. De esa manera, todos los cambios pueden revertirse cuando la mayoría de los trabajadores regresen.
Si no se reinician los sistemas críticos, como la ventilación y el enfriamiento, pueden dañarse los equipos y lesionarse a los trabajadores. También es fundamental garantizar la seguridad y la comodidad del resto del personal, como el personal de mantenimiento, durante las paradas. Las temperaturas no deben subir demasiado y algunos lugares aún pueden necesitar ventilación.
Busque ayuda
Debido a la naturaleza inusual de los cierres actuales, muchas empresas no están equipadas para implementar todos estos cambios por su cuenta y deben buscar ayuda externa. En Mexico Energy Partners, estamos listos para ayudarlo a evaluar el potencial para la eficiencia energética, realizar mejoras y obtener financiación. Con tantas instalaciones cerradas, este podría ser el momento óptimo para adoptar las mejores prácticas de eficiencia energética.